Guardando y conservando semillas

Puntos importantes a tener en cuenta:

  1. Cultivar una planta para guardar su semilla es diferente a cultivarla para comer. La hortaliza de la que se quieren sacar semillas debe estar en su punto de maduración óptimo (tomate, pimiento…), en plena floración (lechuga, coles…) el fruto seco (judías, habas…)
  2. Selecciona las mejores hortalizas para obtener de ellas las semillas.
  3. Las semillas obtenidas deben pasar un proceso de secado para guardarlas.
  4. Conservación de las semillas. Guardar las semillas secas en sobres de papel o paquetes de semillas etiquetados con el nombre de la variedad y la fecha de cosecha, en un lugar fresco y oscuro. Cualquier semilla almacenada de esta manera será viable unos años, algunos cultivos pueden mantenerse durante una década o más.
  5. ¡Ojo con las variedades híbridas! Cuando compramos una planta debemos preguntar si es híbrida. Las hortalizas híbridas, se generan con dos variedades que han sido cruzadas entre sí (polinizadas entre sí) para producir una tercera variedad. Si guardas y plantas estas semillas, cada semilla crecería hasta convertirse en una planta con una combinación aleatoria de sus padres originales, que rara vez produce algo como la hortaliza original. No son aptas para semillas, ni aconsejables en un huerto ecológico. La sustitución de las variedades tradicionales por estas más modernas ha provocado una gran pérdida de biodiversidad agrícola.

SACANDO SEMILLAS DE CALABACÍN REDONDO

Dejar madurar el calabacín.

Se parte en varios trozos, lo que permite recoger mejor la semilla.

Se separan las semillas de la pulpa, con paciencia.

Las semillas se colocan sobre papel de cocina o un trapo, para que salga la humedad que llevan, Colocarlas para que sequen bien en un lugar oscuro y seco.

Ya secas se guardan en sobres, cajas o tarros, con el nombre y fecha de recolección.

Con la pulpa se hace un sabroso y rico puré.

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